Elizabeth Robles - Puerto Rico
Nocturna
Sigue ahí el viento mi cuerpo todo felino escucha su corriente; olfateo de mamífera lanosa, poblada ya por tus animales más finos: antílopes, serpientes de pasos breves, de pasos evaporados.
Mis ojos y el viento: salpicado reptil inhumano; voz fiera lentamente se extiende como cola que roza, el viento gracioso: boca que devora los besos de mi boca.
Eco de señal que llega empapado en silencio el viento que me arropa, pero no mis ojos ocultos en violeta de gato salvaje fuego que te mira en tu escape sin definir.
|
Por lobogabriel - 26 de Diciembre, 2008, 7:20, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|